Nuestros coches se alquilan con condiciones estrictas, y preferimos que las conozca ahora y no en el mostrador. Son cuatro: 25 años cumplidos, un permiso de conducir con cierta antigüedad, dos tarjetas a su nombre —de crédito o de débito— y que sea usted quien conduzca. Si las cuatro se cumplen, la reserva no tiene más trámite que elegir coche y fechas. En monovolúmenes y furgonetas basta una sola tarjeta, que sirve para el alquiler y la fianza.
Hay que tener 25 años cumplidos el día de la recogida. No es una franja de edad orientativa: se comprueba con el documento de identidad al entregar el coche.
La antigüedad del permiso no es la misma para toda la flota. Va de cinco a siete años según el vehículo, porque no es lo mismo un monovolumen de nueve plazas que un familiar de 600 caballos. En la ficha de cada coche, junto al precio y a la fianza, aparece la antigüedad que exige ese modelo en concreto; ese es el número que cuenta.
El permiso tiene que ser de categoría B y estar en vigor. La edad mínima de los coches que hoy puede reservar es de 25 años, pero algún vehículo puede pedir 30 cuando vuelva al catálogo; también en ese caso lo dice su ficha.
Se necesitan dos tarjetas distintas a nombre del titular del alquiler, de crédito o de débito: una para el importe del alquiler y otra para la fianza. Que sean dos no es un capricho administrativo: la fianza ocupa saldo o límite disponible durante todo el alquiler, y con una sola tarjeta el pago y el bloqueo compiten por el mismo dinero. Excepción: en monovolúmenes y furgonetas basta una sola tarjeta, que sirve para el alquiler y la fianza. En monovolúmenes y furgonetas basta una sola tarjeta, que sirve para el alquiler y la fianza.
Pueden ser de crédito o de débito. No sirven tarjetas prepago, ni monederos virtuales, ni una tarjeta de otra persona aunque esa persona vaya en el coche. Tampoco se acepta efectivo, transferencia ni criptomonedas.
La factura sí puede emitirse a nombre de su empresa. Lo que no puede cambiar es quién firma el contrato y quién conduce.
La persona que firma el contrato es la única autorizada a conducir el coche. No añadimos un segundo conductor a la reserva y no prestamos servicio con chófer.
Sus acompañantes pueden viajar en el coche sin ningún trámite. Lo que no pueden es ponerse al volante: hacerlo incumple el contrato y deja el vehículo sin la cobertura del seguro, con las consecuencias económicas que eso tiene en caso de siniestro.
El importe de la fianza depende del coche y aparece en su ficha antes de reservar, junto al precio por día.
En alquileres de siete días o menos la fianza se bloquea en la tarjeta y no se cobra: el dinero queda retenido por su banco y se libera tras la devolución. En alquileres de más de siete días se cobra, porque una autorización bancaria caduca antes de que termine el alquiler, y se le devuelve íntegra cuando se cierra la entrega.
Antes de liberar o devolver la fianza se comprueba el estado del vehículo, el combustible, el kilometraje y las sanciones de tráfico pendientes. Las multas se repercuten por su importe exacto, sin cargo de gestión por nuestra parte.
Trabajamos con un único punto de entrega y recogida, en Príncipe Pío (Madrid), en horario de 10:00 a 20:00. No llevamos el coche a su domicilio ni a su hotel, y no tenemos mostrador en el aeropuerto de Barajas.
Tampoco ofrecemos servicio con conductor. Somos una casa de alquiler: el coche lo conduce usted.
No. El titular del contrato tiene que cumplir los requisitos y es, además, el único conductor autorizado. Si su amigo cumple la edad, la antigüedad de permiso del coche y aporta sus dos tarjetas, puede alquilar él y llevarle a usted como acompañante.
Sí. Se admiten tanto tarjetas de crédito como de débito, siempre a nombre del titular. Conviene saber cómo funciona: en alquileres de siete días o menos la fianza es una retención, de modo que el importe queda inmovilizado en la tarjeta durante el alquiler y se libera después; en alquileres más largos se cobra y se reintegra a la devolución. Lo que sigue sin admitirse son las tarjetas prepago y las de terceros. En monovolúmenes y furgonetas la fianza se constituye sobre la misma tarjeta del alquiler, así que basta una.
Depende del coche que elija: la flota exige entre cinco y siete años de antigüedad. No hay un número único para toda la casa, así que el dato válido es el de la ficha del vehículo, donde se muestra antes de reservar.
Las dos tarjetas tienen que estar a nombre de la persona que firma el contrato y conduce, así que una tarjeta corporativa a nombre de la sociedad no sirve para el alquiler ni para la fianza. La factura es otra cosa: se emite con IVA a su nombre o al de su empresa, como prefiera. En monovolúmenes y furgonetas basta una sola tarjeta, que sirve para el alquiler y la fianza.
No podemos entregarle el vehículo. Es una condición del contrato y del seguro, y no está en nuestra mano hacer excepciones en el mostrador; el alquiler se cancela con las condiciones que figuran en el contrato. Por eso conviene revisar esta página, y la ficha del coche, antes de reservar.
FNJLUX